PASTEL DE COMPROMISO



Para esto del amor, no hay recetas infalibles.  Pero sin duda, lo imprescindible, es alimentarlo adecuadamente, para que no se muera de inanición.
Como cada amor es único e irrepetible, es necesario que los interesados personalicen la receta, con los ingredientes más convenientes en cada caso, para que el resultado final sea un pastel único, personal e intransferible ¡Exquisito!
Esta receta es solo un ejemplo de cómo conseguir un delicioso pastel de compromiso. Se recomienda hacerlo con paciencia, y el tiempo necesario, para lograr la fermentación adecuada.
 El resultado final depende absolutamente del proceso. Cuanto más mimo y cuidado, mejor saldrá.

- Ingredientes:
  •  1.200 días de compromiso 
  •  100 días de locura   
  • 30 horas de pasión 
  •  200 días de cobardía, dudas y miedo, mezclados a partes iguales. 
  •  90 días de paréntesis  
  • 1 ½ horas de atrevimiento  
  • 7 horas de valentía 
  •  30 días de encaje  
  • Miles de minutos de conversación, en pepitas 
  •  Comprensión y generosidad en grandes cantidades  
  • Picante al gusto  
- Preparación:
En un recipiente resistente al calor, verter la locura y poner a calentar al baño maría, hasta que  alcance el punto de ebullición. Añadir la pasión junto con el picante,  y  remover enérgicamente hasta que quede a punto de caramelo.
En este  punto, se echan la cobardía, la duda  y el miedo mezclados,  para enfriar la mezcla anterior. Tapar con un paño tupido y dejar reposar en un rincón, fresco y oscuro, durante 200 días.
Pasado ese tiempo, destapar y colocar el recipiente cerca de la ventana, para que le dé luz natural. Añadir un puñado de comprensión,  abundante generosidad,  (un poco más picante le va muy bien).
Amasar suavemente y dejar reposar a temperatura ambiente, para que fermente lentamente.
Cuando la masa doble su volumen, tapar con un film plástico trasparente y dejar reposar, entre paréntesis, otros 90 días, para que alcance el punto óptimo y poder trabajarla fácilmente con las manos. (Entonces ya se podrá romper el paréntesis con decisión). Comenzará el lento proceso de maduración.
Aderezar la masa añadiendo, cada cierto tiempo, unas cuantas dosis de minutos de conversación, (con sumo cuidado, para no alterar las condiciones óptimas).
Llegado el momento, añadir todo el compromiso junto con la valentía. Amasar con atrevimiento, añadiendo los puñados que sean necesarios de comprensión y generosidad,  hasta conseguir una masa suave y consistente, que no se agriete en la manipulación.
Estirar la masa con las manos, con delicadeza, añadiendo más generosidad y comprensión, en las dosis adecuadas, hasta que adquiera el punto idóneo de  elasticidad. Darle forma y encajar adecuadamente en el molde.
Cocinar en el horno, a temperatura suave, el tiempo necesario para que cuaje, vigilando para que no se queme.  Cuando tome un color dorado, abrir el horno con cuidado  y comprobar si está bien cocido el interior, pinchando con un palillo.
 Si sale seco, se retira del horno y se deja enfriar un poco, antes de desmoldar, (proceder con cuidado para que no se rompa el pastel).

Sugerencias de Presentación:
Este pastel es delicioso por sí mismo, pero si apetece se pueden añadir frutos secos, pepitas de chocolate,  espolvorear con azúcar glas, acompañar con crema pastelera, de  chocolate, dulce de leche…

Comentarios

  1. Desde luego parece muy laborioso y yo no soy un buen cocinero, aunque me encantan los dulces. Lo que sí soy es muy paciente y aprendo rápido, todo es cuestión de ponerse manos a la obra y, sobre todo, hacerlo con mucho amor.
    Este es el único pastel que no se puede comprar. Tiene que salir de nuestro esfuerzo y tesón. Y hay que hacerlo a dos manos, ambas dispuestas a esforzarse por igual y a hacerlo lo mejor posible.
    Quiero pensar que hablas por experiencia, que ya lo has probado y has comprobado que funciona, jeje.
    Copio la receta por si acaso, aunque, tras 38 años de convivencia, espero no tener que empezar de nuevo, jajaja.
    Un abrazo.

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    1. ¡Hola! No precisas copiar la receta, Josep, seguro la habéis encontrado hace tiempo. Esa convivencia tan longeva su secreto tendrá. De todos modos nunca está de más añadir algún que otro ingrediente para que no decaiga.
      Un abrazo.

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  2. !Wow! que rico e interesante se ve ese pastel de compromiso.
    Una receta con sus intrucciones, y parece no muy dificil de laborar, claro, si ponemos empeño y dedicación. Me han fascinado los ingredientes, que original, Carmen. Un placer leerte.
    Saludo

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    Respuestas
    1. Hola, Jessy. Las instrucciones son genéricas. El éxito del pastel es crear cada cual su receta a medida. Gracias por acercarte a leer y por tan generoso comentario. Un saludo.

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